La intención principal consiste en entender como sucede ese proceso de gestión del conocimiento dentro del ambiente culinario, especificando la rama de la cocina molecular.
Si se observa detalladamente, podemos descubrir cómo este concepto de cocina se ha ido traduciendo y desdoblando en un concepto conceptual, donde los cocineros aprender de la explosión de texturas y los invitados a degustar experimentan sensaciones minuciosamente preconcebidas que van quedado allí…


Buscando esa similitud entre el conocimiento y la cocina hallamos reflexiones que rozan justo lo que queremos escuchar. El conocimiento crítico para las organizaciones es inconsciente, intangible e invisible y está en las cabezas de las personas y en su corazón (tienen que querer compartirlo) y lo construye cada individuo a través de su experiencia cotidiana. Pueden leerse libros sobre Maradona o Michel Jordan y ver cientos de videos con sus mejores jugadas y eso no nos permite disponer del conocimiento que ellos tenían para jugar a fútbol o basket. El conocimiento es como la felicidad, se puede tener e incluso se puede explicar a otros pero es muy difícil de explicitar.
Cuando hablamos de información, decimos ¿Dónde está? (en un diario, en un computador, en un recetario o en un manual) pero cuando hablamos de conocimiento decimos ¿Quién sabe de?, es decir, lo asociamos a las personas. Alguien puede decir perfectamente que sabe sobre cocina pero no sabe cocinar, por tanto no tiene el conocimiento. Pero lo que no se puede decir que se sabe cocinar pero no se tiene conocimiento sobre cocina porque el hacer lleva implícito el conocer.
¿Cuanto pesa el conocimiento, cuanto cuesta, cuanto mide? No se puede tocar y es difícil de medir. El conocimiento, traducido a lo que buscamos es infinitamente reutilizable, en la incesante búsqueda de las nuevas combinaciones dentro de la cocina, de las nuevas texturas, de los nuevos fuegos…y en la continua labor de dar a conocer lo que se produce, inventando sensaciones en aquellos que algún día lo conocen.
Creo por tanto en todo esto, y en la conquista de nuevos paladares. Debe expandirse esto que esta sucediendo en varios rincones del mundo y que sin dudas, llego para quedarse.
………..Y en Venezuela también se “habla de fogón” y se “conoce molecular”


1 comentario:
Ya sabía yo que tu presentación minimalista en clase venía de alguna parte. Es una visión coherente que alcanza hasta la cocina.
Creo que tu blog debería estar en buscador de bloggs, tipo Veneblog o cualquier otro. Suscríbelo. Muy bueno y gracias.
Alberto L. (El profe)
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